Triglicéridos vs colesterol: por qué no son lo mismo

Se mencionan juntos en cualquier análisis de sangre, pero triglicéridos y colesterol son cosas distintas, y el omega-3 no actúa igual sobre ambos. Te lo explicamos con evidencia.

Triglicéridos vs colesterol: por qué no son lo mismo

Triglicéridos vs colesterol: no son lo mismo y el Omega-3 tampoco actúa igual sobre ambos

Descripción general

En cualquier análisis de sangre de rutina, triglicéridos y colesterol aparecen juntos, en el mismo panel de "perfil de lípidos", lo que fácilmente lleva a pensar en ellos como una especie de categoría única de "grasa en la sangre". No lo son. Son moléculas distintas, con funciones distintas, transportadas por partículas distintas, y —el motivo central de esta ficha— el omega-3, uno de los suplementos más recomendados para "los lípidos", no actúa de la misma forma sobre ambos. De hecho, según el tipo específico de omega-3 que tomes, puede bajar tus triglicéridos de forma notable mientras sube ligeramente tu colesterol LDL al mismo tiempo.

Qué son en realidad (y por qué no son lo mismo)

Los triglicéridos son moléculas de almacenamiento de energía: tres ácidos grasos unidos a una molécula de glicerol. Es la forma en que tu cuerpo guarda el exceso de calorías —de cualquier fuente, no solo de grasa dietética— para usarlas después. El colesterol, en cambio, no es una reserva de energía; es una molécula con una estructura completamente distinta (un esteroide), esencial para construir las membranas de todas tus células y como precursor de hormonas esteroideas, la vitamina D y los ácidos biliares.

Ninguno de los dos viaja libre por la sangre; ambos se transportan empaquetados dentro de partículas de lipoproteínas, pero en proporciones distintas según el tipo de partícula. Las partículas VLDL, producidas por el hígado, transportan predominantemente triglicéridos. Conforme circulan, van perdiendo triglicéridos y se transforman gradualmente en partículas LDL, que para ese punto transportan predominantemente colesterol. Esta transformación —de una partícula rica en triglicéridos a una rica en colesterol— es precisamente la razón por la que ambos valores están relacionados, pero no son intercambiables.

Cómo actúa el omega-3 sobre los triglicéridos: la parte bien establecida

El efecto reductor de triglicéridos de los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) es de los hallazgos más sólidos y consistentes en toda la investigación de nutrición cardiovascular. El mecanismo principal es la reducción de la producción hepática de VLDL —el omega-3 interfiere con el ensamblaje de estas partículas en el hígado—, lo que se traduce en menos triglicéridos circulando en la sangre. Este efecto es considerable en dosis suficientemente altas (generalmente 2-4 gramos al día de EPA+DHA combinados) y es, en términos generales, similar entre EPA y DHA.

El giro clave: el omega-3 no actúa igual sobre el colesterol

Aquí está la parte menos conocida, y la razón de ser de esta ficha. Mientras que EPA y DHA reducen los triglicéridos de forma bastante similar, su efecto sobre el colesterol LDL es marcadamente distinto. Un ensayo clínico cruzado, doble ciego, que comparó directamente dosis altas de EPA sola contra DHA sola (2.7 g/día de cada una, en el mismo grupo de personas) encontró que la DHA aumentó el colesterol LDL un 3.3% y incrementó el tamaño de las partículas LDL, mientras que la EPA no mostró ese mismo aumento. El mecanismo detrás de esta diferencia también fue distinto: la DHA aumentó tanto la producción como la tasa de eliminación de partículas LDL (apoB100) más que la EPA, sugiriendo un mayor "recambio" de estas partículas con la forma DHA específicamente.

Esta diferencia no es un hallazgo aislado: revisiones de múltiples ensayos han encontrado consistentemente que las formulaciones de omega-3 que combinan EPA y DHA en dosis altas (como las usadas en tratamientos para triglicéridos muy elevados) suelen elevar el LDL entre 5% y 10%, mientras que las formulaciones de EPA purificada (sin DHA) generalmente no muestran ese mismo efecto sobre el LDL.

Nota de calibración: si tu objetivo principal es bajar triglicéridos altos y no te preocupa demasiado un pequeño aumento de LDL, un omega-3 combinado (EPA+DHA) en dosis altas sigue siendo una opción razonable y bien respaldada. Pero si además te preocupa específicamente tu colesterol LDL —por ejemplo, si ya está elevado—, esta es información relevante para discutir con tu médico sobre qué formulación específica de omega-3 (combinada vs. EPA purificada) tiene más sentido para tu perfil de lípidos particular.

El debate más grande: ¿esto importa para el riesgo cardiovascular real?

Aquí está donde la distinción entre EPA y DHA se volvió, en años recientes, uno de los debates más intensos de la cardiología preventiva. Dos grandes ensayos clínicos, diseñados de forma similar, en poblaciones de alto riesgo cardiovascular ya tratadas con estatinas, probaron formulaciones distintas de omega-3 en dosis altas (4 g/día):

El ensayo REDUCE-IT, que usó icosapent etilo (una forma de EPA purificada, sin DHA) comparado con placebo de aceite mineral, encontró una reducción del 25% en el riesgo relativo de eventos cardiovasculares mayores, un resultado considerado suficientemente sólido como para que la EPA purificada recibiera aprobación regulatoria específicamente para reducción de riesgo cardiovascular, no solo para triglicéridos.

El ensayo STRENGTH, que usó una formulación combinada de EPA+DHA comparada con placebo de aceite de maíz, en una población de perfil de riesgo similar, no encontró ninguna reducción significativa en el mismo tipo de eventos cardiovasculares, pese a lograr aumentos considerables en los niveles de EPA en sangre.

Este contraste generó una controversia genuina que sigue sin resolverse del todo: algunos investigadores plantean que la diferencia real está en la molécula (EPA purificada podría tener beneficios cardiovasculares específicos que la combinación con DHA diluye o contrarresta, posiblemente relacionados con el aumento de LDL que vimos arriba), mientras que otros señalan que el placebo de aceite mineral usado en REDUCE-IT pudo haber empeorado ligeramente el perfil de lípidos e inflamación del grupo control, exagerando artificialmente el beneficio aparente de la EPA. Análisis independientes posteriores de la FDA no encontraron que los cambios en el grupo placebo explicaran el beneficio observado, pero el debate sobre cómo interpretar la discrepancia entre ambos ensayos continúa activo en la literatura cardiológica.

Lo que NO está suficientemente respaldado: que cualquier omega-3, sin importar su proporción de EPA y DHA, tenga el mismo efecto sobre el colesterol LDL o el mismo beneficio cardiovascular comprobado; que el pequeño aumento de LDL asociado a la DHA sea necesariamente perjudicial en el contexto de una reducción simultánea de triglicéridos (dado que las partículas LDL más grandes que genera la DHA se consideran, en general, menos aterogénicas que las partículas LDL pequeñas y densas); o que la controversia entre REDUCE-IT y STRENGTH esté completamente resuelta a favor de una u otra explicación.

Formas y dosis según tu objetivo

Objetivo

Formulación con mejor evidencia

Dosis

Reducir triglicéridos altos

EPA+DHA combinados, o EPA purificada

2-4 g/día de EPA+DHA (bajo supervisión médica en dosis terapéuticas altas)

Minimizar el efecto sobre el LDL mientras se bajan triglicéridos

EPA purificada (icosapent etilo o equivalente)

4 g/día en los ensayos con reducción de eventos cardiovasculares documentada

Reducción general de riesgo cardiovascular (población específica de alto riesgo)

EPA purificada, según la evidencia de REDUCE-IT

Bajo indicación y supervisión médica específica

Este es un suplemento donde la automedicación en dosis altas no es lo más recomendable: las dosis terapéuticas usadas en los ensayos clínicos mencionados (2-4 g/día) están muy por encima de lo que suele contener una cápsula de omega-3 de venta libre estándar, y su uso en ese rango debería estar guiado por un médico que evalúe tu perfil de lípidos completo, no solo un valor aislado.

Seguridad

En las dosis altas usadas para el manejo de triglicéridos, el omega-3 se ha asociado con un riesgo ligeramente mayor de sangrado (por su efecto antiagregante leve) y, en el caso específico de la EPA purificada en dosis de 4 g/día, con un aumento en la incidencia de fibrilación auricular observado en los ensayos clínicos grandes. Ambos son motivos válidos para que el uso de omega-3 en dosis terapéuticas altas —a diferencia de las dosis nutricionales bajas de un suplemento estándar— se maneje bajo supervisión médica.

Conclusión

Triglicéridos y colesterol no son la misma cosa, aunque compartan panel de análisis y buena parte del vocabulario de "salud cardiovascular". Y el omega-3, pese a presentarse casi siempre como un bloque único, tiene un efecto bien establecido y consistente sobre los triglicéridos, pero un efecto marcadamente distinto sobre el colesterol LDL según se trate de EPA o DHA: la DHA tiende a subir levemente el LDL, mientras que la EPA purificada generalmente no. Esta distinción no es solo un tecnicismo bioquímico: es, probablemente, parte de la explicación detrás de por qué dos de los ensayos clínicos más grandes sobre omega-3 y eventos cardiovasculares —usando formulaciones distintas— llegaron a conclusiones opuestas. Si tu objetivo es corregir triglicéridos o colesterol elevados, vale la pena hablar con tu médico sobre qué formulación específica de omega-3 tiene más sentido para tu perfil de lípidos particular, en lugar de asumir que "el omega-3" es una intervención uniforme.

Referencias

  1. Allaire J, Vors C, Tremblay AJ, Marin J, Charest A, Tchernof A, Couture P, Lamarche B. (2018). High-dose DHA has more profound effects on LDL-related features than high-dose EPA: the ComparED study. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 103(8), 2909-2917. DOI: 10.1210/jc.2017-02745

  2. Bhatt DL, Steg PG, Miller M, Brinton EA, Jacobson TA, Ketchum SB, Doyle RT Jr, Juliano RA, Jiao L, Granowitz C, Tardif JC, Ballantyne CM; REDUCE-IT Investigators. (2019). Cardiovascular risk reduction with icosapent ethyl for hypertriglyceridemia. New England Journal of Medicine, 380(1), 11-22. DOI: 10.1056/NEJMoa1812792

  3. Nicholls SJ, Lincoff AM, Garcia M, Bash D, Ballantyne CM, Barter PJ, Davidson MH, Kastelein JJP, Koenig W, McGuire DK, Mozaffarian D, Ridker PM, Ray KK, Katona BG, Himmelmann A, Loss LE, Rensfeldt M, Lundström T, Agrawal R, Menon V, Wolski K, Nissen SE. (2020). Effect of high-dose omega-3 fatty acids vs corn oil on major adverse cardiovascular events in patients at high cardiovascular risk: the STRENGTH randomized clinical trial. JAMA, 324(22), 2268-2280. DOI: 10.1001/jama.2020.22258

La información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud antes de realizar cambios en tu dieta o régimen de suplementos.

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