Extracto y Semillas de Calabaza (Cucurbita pepo)
Descripción general
Las semillas de calabaza, también conocidas como pepitas, son la semilla comestible de distintas especies del género Cucurbita, principalmente Cucurbita pepo y, en menor medida, Cucurbita maxima. Además de consumirse como alimento, se utilizan desde hace siglos en la medicina tradicional europea y americana, sobre todo como apoyo para molestias urinarias y prostáticas en hombres mayores.
A diferencia de muchas plantas de uso tradicional, el extracto de semilla de calabaza cuenta con un número relativamente alto de ensayos clínicos que han evaluado específicamente su papel en la hiperplasia prostática benigna y en la vejiga hiperactiva, lo que permite hablar con mayor precisión sobre qué tan sólida es realmente la evidencia disponible.
Es importante señalar desde el inicio que, aunque existen resultados positivos en varios estudios, también existen revisiones sistemáticas con conclusiones más cautelosas, por lo que el panorama general es de un beneficio probable pero modesto, más que de una solución contundente.
Composición química y tipos
Las semillas de calabaza son ricas en ácidos grasos poliinsaturados, proteína de buena calidad, fibra y minerales como magnesio, zinc, hierro y potasio. También contienen cantidades relevantes de triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina.
Desde el punto de vista farmacológico, el componente de mayor interés son los fitosteroles delta-7, en particular el delta-7-esterol y el delta-7,25-estigmastadienol, presentes en concentraciones notablemente altas en comparación con otras semillas comestibles. También aportan tocoferoles (vitamina E), carotenoides y lignanos, estos últimos con actividad estrogénica débil (fitoestrógenos).
Comercialmente se encuentra como semilla entera o pepita para consumo directo, aceite de semilla de calabaza prensado en frío, y extractos concentrados estandarizados en fitosteroles, disponibles en cápsulas, con frecuencia combinados con otros extractos como el de germen de soya o el de palma enana americana (Serenoa repens).
Mecanismo de acción
El mecanismo mejor estudiado del extracto de semilla de calabaza se relaciona con sus fitosteroles delta-7, a los que se atribuye una posible interferencia con la conversión de testosterona en dihidrotestosterona (a través de la enzima 5-alfa-reductasa), un proceso implicado en el crecimiento de la próstata. También se ha propuesto un efecto directo sobre el músculo detrusor de la vejiga y sobre receptores relacionados con la contracción del músculo liso urinario, lo que podría explicar su efecto en los síntomas de vejiga hiperactiva.
Los lignanos, por su actividad como fitoestrógenos débiles, se han propuesto como un mecanismo adicional relevante para los síntomas urinarios asociados a la menopausia, aunque este mecanismo está menos caracterizado que el de los fitosteroles en el contexto prostático.
Es importante distinguir que estos mecanismos tienen buen respaldo en estudios de laboratorio y en algunos biomarcadores medidos en ensayos clínicos, pero la magnitud del efecto clínico final —es decir, cuánto mejora realmente un síntoma como la frecuencia urinaria— es, como se detalla a continuación, moderada y no siempre consistente entre estudios.
Beneficios respaldados por evidencia
Evidencia moderada — Síntomas de hiperplasia prostática benigna (HPB). Un ensayo clínico aleatorizado comparó aceite de semilla de calabaza (360 mg dos veces al día) con tamsulosina, un medicamento estándar para la HPB, en 73 hombres mayores de 50 años durante 3 meses. Ambos grupos mostraron una mejora significativa en la puntuación de síntomas prostáticos (IPSS) y en la calidad de vida, aunque la mejora fue significativamente mayor en el grupo de tamsulosina en el primer y tercer mes; ningún paciente del grupo de calabaza presentó efectos adversos relacionados con el tratamiento (Zerafatjou, Amirzargar, Biglarkhani, Shobeirian y Zoghi, 2021). Sin embargo, una revisión sistemática y metaanálisis más amplia, que evaluó ensayos con una duración mínima de seis meses, encontró que, si bien había una diferencia significativa pero pequeña en la puntuación de síntomas frente a placebo, no se observaron mejoras significativas en la calidad de vida, el flujo urinario, el volumen residual posmiccional, el antígeno prostático específico ni el tamaño de la próstata, concluyendo que la evidencia respalda, con un nivel moderado de certeza, que los fitomedicamentos de calabaza no se asocian con una mejoría clínica o funcional relevante de la HPB.
Evidencia moderada — Síntomas de vejiga hiperactiva. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo evaluó un producto combinado de extracto de semilla de calabaza y extracto de germen de soya en 120 personas con vejiga hiperactiva durante 12 semanas, y encontró una reducción significativa frente al placebo en la frecuencia urinaria, la urgencia, la frecuencia de incontinencia, la puntuación máxima de urgencia, la frecuencia de micción nocturna y la escala general de síntomas de vejiga hiperactiva (Coulson, Rao, Beck, Steels, Gramotnev y Vitetta, 2014). Vale la pena notar que este producto combina calabaza con soya, por lo que el beneficio no puede atribuirse de forma aislada a la semilla de calabaza.
Evidencia preliminar — Perfil de colesterol en mujeres posmenopáusicas. Un estudio piloto aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 35 mujeres posmenopáusicas evaluó aceite de semilla de calabaza (2 g al día) durante 12 semanas, y encontró un aumento significativo del colesterol HDL en el grupo de calabaza en comparación con el grupo placebo (aceite de germen de trigo), sin cambios significativos relevantes en otros parámetros de lípidos. Se trata, sin embargo, de un estudio piloto pequeño que requiere confirmación en ensayos de mayor tamaño (Gossell-Williams, Hyde, Hunter, Simms-Stewart, Fletcher, McGrowder y Walters, 2011).
Evidencia preliminar — Contenido nutricional relevante para el sueño y el estado de ánimo. Las semillas de calabaza son una fuente natural de triptófano y magnesio, dos nutrientes con un papel documentado en la regulación del sueño y el estado de ánimo. Sin embargo, no se identificaron ensayos clínicos que evaluaran directamente el efecto de las semillas de calabaza como alimento completo sobre el sueño o el ánimo en personas; esta relación se basa, por ahora, en el contenido de estos nutrientes y en estudios sobre el triptófano y el magnesio de forma aislada, no en la semilla de calabaza en sí misma.
Lo que no está suficientemente respaldado: no hay evidencia clínica sólida de que las semillas o el extracto de calabaza curen la hiperplasia prostática benigna o reduzcan de forma relevante el tamaño de la próstata, ni de que sean eficaces como tratamiento único para la incontinencia urinaria establecida. Su papel es, en el mejor de los casos, de apoyo sintomático leve, no de tratamiento curativo.
Formas y dosis recomendadas
| Forma | Presentación habitual | Consideraciones |
|---|---|---|
| Semilla entera (pepita) | 30 g al día (aproximadamente un cuarto de taza) | Forma alimentaria; aporta también proteína, fibra y minerales |
| Aceite de semilla de calabaza | 2–10 g al día, según el estudio | Rango amplio utilizado en distintos ensayos clínicos; sin una dosis única estandarizada |
| Extracto estandarizado en fitosteroles (cápsulas) | Aproximadamente 500 mg de extracto, con cerca de 15 mg de fitosteroles delta-7 por cápsula, dos veces al día | Forma más utilizada en los ensayos clínicos sobre próstata y vejiga |
Los ensayos clínicos disponibles han utilizado principalmente periodos de 3 a 12 meses de uso continuo, por lo que los beneficios observados corresponden a un uso sostenido y no a un efecto inmediato. No existe evidencia de que dosis más altas produzcan un beneficio proporcionalmente mayor.
Consulta con tu médico antes de usar extracto de semilla de calabaza si tienes síntomas urinarios nuevos o que empeoran, ya que estos deben evaluarse primero para descartar causas que requieran un tratamiento distinto, como infecciones urinarias o, en el caso de los hombres, la necesidad de descartar cáncer de próstata antes de asumir que se trata solo de hiperplasia benigna.
Seguridad y contraindicaciones
Las semillas de calabaza y su aceite se consideran, en general, seguros tanto como alimento como en las dosis utilizadas en los ensayos clínicos disponibles. En los estudios sobre hiperplasia prostática benigna y vejiga hiperactiva, no se reportaron efectos adversos relevantes atribuibles al extracto de calabaza.
Precauciones específicas:
- Personas con síntomas urinarios de reciente aparición: antes de recurrir a un suplemento, es importante que un médico evalúe la causa de los síntomas, ya que la hiperplasia prostática benigna, las infecciones urinarias y, con menor frecuencia, el cáncer de próstata pueden presentarse con síntomas similares.
- Personas con alergia conocida a las semillas de calabaza o a otras semillas de la familia Cucurbitaceae (como el melón o el pepino): posible riesgo de reacción alérgica.
- Embarazo y lactancia: el consumo de la semilla como alimento habitual se considera seguro; la información sobre extractos concentrados en estas etapas es más limitada.
No se han identificado efectos adversos graves asociados al consumo habitual de semillas de calabaza como alimento o de sus extractos en las dosis estudiadas clínicamente.
Interacciones relevantes
- Medicamentos para la hiperplasia prostática benigna (tamsulosina, finasterida y similares): no se han documentado interacciones farmacológicas relevantes; de hecho, algunos estudios han comparado directamente estas opciones, y en la práctica clínica el extracto de calabaza suele considerarse una alternativa o complemento, no una sustancia que interfiera con estos medicamentos.
- Medicamentos hipoglucemiantes: dado el interés preliminar en un posible efecto sobre el metabolismo de la glucosa, existe la posibilidad teórica de un efecto aditivo leve; las personas con diabetes que tomen estos medicamentos pueden vigilar sus niveles de glucosa si incorporan dosis altas y sostenidas de calabaza.
- Terapia hormonal (estrogénica): debido al contenido de fitoestrógenos en los lignanos de la calabaza, existe una interacción teórica con tratamientos hormonales, aunque la relevancia clínica de esta interacción no está bien establecida en humanos.
Calidad y fuentes
Al elegir un extracto de semilla de calabaza conviene revisar que esté estandarizado en su contenido de fitosteroles delta-7, ya que estos son los compuestos con mejor respaldo mecanístico para el uso prostático y urinario, y su concentración puede variar considerablemente entre productos según el método de extracción.
Es recomendable priorizar productos con certificaciones de calidad reconocidas, como NSF International o USP, que garanticen la ausencia de contaminantes y la concordancia entre el contenido declarado y el real, especialmente en productos combinados con otros extractos, donde es importante verificar la dosis específica de cada componente.
Contexto cultural o histórico
Las semillas de calabaza forman parte de la alimentación de las culturas mesoamericanas desde hace miles de años, donde la calabaza (junto con el maíz y el frijol) constituía una de las llamadas "tres hermanas" de la agricultura tradicional. En México, las pepitas se han utilizado tanto como alimento cotidiano como en preparaciones tradicionales, entre ellas el mole verde y el pipián, que llevan su nombre precisamente por el uso de semillas de calabaza molidas.
Como remedio para molestias prostáticas y urinarias, el uso de la semilla de calabaza tiene una tradición particularmente fuerte en Europa central, especialmente en Alemania y Austria, donde la variedad Cucurbita pepo var. styriaca, cultivada en la región de Estiria, dio origen al aceite de calabaza estiria, un producto tanto culinario como medicinal con siglos de uso, y que sirvió de base para buena parte de los extractos estandarizados que se estudian clínicamente en la actualidad.
Conclusión
El extracto de semilla de calabaza es uno de los pocos suplementos de origen vegetal con un número considerable de ensayos clínicos diseñados específicamente para evaluar su papel en la salud prostática y urinaria, lo que permite una evaluación relativamente informada de su utilidad real. La evidencia sugiere un beneficio probable pero modesto sobre los síntomas de hiperplasia prostática benigna y de vejiga hiperactiva, sin que esto equivalga a una alternativa completa a los tratamientos médicos convencionales cuando estos son necesarios.
Tiene sentido considerarlo como un complemento razonable dentro de un abordaje más amplio de los síntomas urinarios leves a moderados, siempre después de que un profesional de la salud haya evaluado la causa de los síntomas. No sustituye la valoración médica en casos de síntomas urinarios de aparición reciente, sospecha de infección, o cuando existe la necesidad de descartar otras causas más serias antes de atribuir los síntomas únicamente a la hiperplasia prostática benigna.
Referencias
- Zerafatjou, N., Amirzargar, M., Biglarkhani, M., Shobeirian, F., & Zoghi, G. (2021). Pumpkin seed oil (Cucurbita pepo) versus tamsulosin for benign prostatic hyperplasia symptom relief: a single-blind randomized clinical trial. BMC Urology, 21, 148. DOI: 10.1186/s12894-021-00910-8
- Coulson, S., Rao, A., Beck, S. L., Steels, E., Gramotnev, H., & Vitetta, L. (2014). A randomized double-blind placebo-controlled clinical trial of a product containing pumpkin seed extract and soy germ extract to improve overactive bladder-related voiding dysfunction and quality of life. Journal of Functional Foods, 7, 90–101.
- Gossell-Williams, M., Hyde, C., Hunter, T., Simms-Stewart, D., Fletcher, H., McGrowder, D., & Walters, C. (2011). Improvement in HDL cholesterol in postmenopausal women supplemented with pumpkin seed oil: pilot study. Climacteric, 14(5), 558–564. DOI: 10.3109/13697137.2011.563882
- Effectiveness of Cucurbita pepo in the prostatic hyperplasia treatment: Systematic review and meta-analysis. (Revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados controlados con placebo en pacientes con hiperplasia prostática benigna y seguimiento mayor a 6 meses).
- Nishimura, M., Ohkawara, T., Sato, H., Takeda, H., & Nishihira, J. (2014). Pumpkin seed oil extracted from Cucurbita maxima improves urinary disorder in human overactive bladder. Journal of Traditional and Complementary Medicine, 4(1), 72–74.
Consulta a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplemento. Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico profesional.




